domingo, 2 de octubre de 2011

MUSICA PARA NIVELAR EL ESTRES, RELAJAR TU MENTE Y ESTAR EN PAZ CON TU ESPIRITU





 




LA MÚSICA Y LA BÚSQUEDA ESPIRITUAL

 

 




 
Un elemento consagrado por el tiempo en muchas culturas de todo el mundo, extendido por el espacio y por el tiempo, es la tradición del chamanismo. Se cree que el chamán o la chamán se comunican directamente con el mundo de los espíritus, muchas veces en un estado de trance o de éxtasis. El chamanismo suele ocuparse de la curación y de la adivinación, ademas de otras cuestiones que atañen a toda la comunidad, como la lluvia para los cultivos. Son fundamentales los sonidos: de las propias vocalizaciones del chamón, de las voces de los participantes y de los espectadores, de los tambores y otros instrumentos. Suelen adoptar la forma de cánticos respectivos.

Por lo tanto, el sanador chamánico es un vínculo entre el pueblo y el mundo de los espíritus. A lo largo del tiempo, estos individuos han sido elevados al grado de sacerdotes, para los cuales los momentos de crisis y las pruebas del valor son ritos iniciáticos para acceder al privilegio de los poderes curativos místicos. Cuando el canto surgue del corazón, el sanador y el pueblo forman parte de un solo cuerpo espiritual. La emisión espontánea del cántico sagrado otorga al sanador y a la comunidad un poder que se refuerza con cada repetición subsiguiente. A partir de los recuerdos de las pruebas y de los momentos de angustia, el sanador puede "dar la vida cantando" a otros que se ven amenazados por la emfermedad y por la muerte. Estos cánticos y canciones son casi unos seres vivos, unos "compañeros de soledad", entonados por el aliento de unos hombres y unas mujeres para los cuales el habla ya no es suficiente. Cierto sanador explicaba lo siguiente: "No puedo decirle cuántas canciones tengo... existen tantas ocaciones de alegría y de tristeza en las que surge el deseo de cantar... todo mi ser es canción."

En lo más profundo de la mente del sanador chamánico está la purta o el pasillo que conduce al mundo de los espíritus. Es por esa puerta ( cerrada casi siempre para el no iniciado) por donde puede acceder el cantante a los misterios de la canción y de la curación. Las canciones de la curación nacen en la quietud y en el silencio, mientras el hacedor de canciones medita sobre "las cosas hermosas" que lo rodean, como el bosque o la montaña. Las melodías, los ritmos y la letra
surgen como las burbujas que salen de las profundidades marinas, buscando el aire para dar rienda suelta a su poder. No es fácil acceder a estas canciones de los reinos del inconsciente; el sanador debe alcanzar las alturas y las profundidades desconocidas de la alegría, el dolor, la soledad y el miedo. Es una aventura heroica, pero se dice que "el sueño sólo viene al que es humilde, y dentro del sueño siempre hay una canción".
 
Texto extraido del libro la Terapia del Sonido.
 

LA MÚSICA EN LA RECUPERACIÓN DEL TEJIDO PSICOSOCIAL

 

 


La música siempre ha sido determinante en el comportamiento humano ya que se identifica con los diferentes estados de ánimo.
Con ella, no sentimos relajados, recordamos, nos sentimos eufóricos, lloramos y a veces aflora la agresividad.
" Una mujer desplazada nos reveló que el que huye recuerda sólo porque lleva consigo su memoria, una memoria que nace y reinventa; como ella dijo: mientras huyo cantando".
Por eso cuando ralizamos trabajo de ayuda psicosocial en los sectores marginados, el primer contacto que se debe hacer es demostrar afecto, hacerles sentir que son personas y que tienen habilidades que nunca han sido estimuladas por falta de profesionalismo, de recursos, de espacios y de políticas gubernamentales orientadas al descubrimiento, desarrollo y estimulación del estrato T: estrato talento.

Ante el reto y la complejidad que representa trabajar con población vulnerable, hay que ser creativos, planteando alternativas que respondan en esoecial al interés de los jóvenes que les permitan aprender y desplegar su capacidad de crear y sentirse útiles en sus comunidades. Si a ellos se les alimenta la autoestima, la confianza, la responsabilidad, el amor por su entorno a través de la música y de otras manifestaciones del arte, se puede asegurar que no caerán con facilidad en los flagelos de la droga, la prostitución, la delincuencia y otras tantas formas de violencia.

La práctica y estudio de la música implican disciplina, persistencia y el desarrollo de destrezas y actitudes que contribuyen en la recueración y fortaleciiomiento psicosocial tanto de la persona como del tejido social.