domingo, 2 de octubre de 2011

LA MÚSICA EN LA RECUPERACIÓN DEL TEJIDO PSICOSOCIAL

 

 


La música siempre ha sido determinante en el comportamiento humano ya que se identifica con los diferentes estados de ánimo.
Con ella, no sentimos relajados, recordamos, nos sentimos eufóricos, lloramos y a veces aflora la agresividad.
" Una mujer desplazada nos reveló que el que huye recuerda sólo porque lleva consigo su memoria, una memoria que nace y reinventa; como ella dijo: mientras huyo cantando".
Por eso cuando ralizamos trabajo de ayuda psicosocial en los sectores marginados, el primer contacto que se debe hacer es demostrar afecto, hacerles sentir que son personas y que tienen habilidades que nunca han sido estimuladas por falta de profesionalismo, de recursos, de espacios y de políticas gubernamentales orientadas al descubrimiento, desarrollo y estimulación del estrato T: estrato talento.

Ante el reto y la complejidad que representa trabajar con población vulnerable, hay que ser creativos, planteando alternativas que respondan en esoecial al interés de los jóvenes que les permitan aprender y desplegar su capacidad de crear y sentirse útiles en sus comunidades. Si a ellos se les alimenta la autoestima, la confianza, la responsabilidad, el amor por su entorno a través de la música y de otras manifestaciones del arte, se puede asegurar que no caerán con facilidad en los flagelos de la droga, la prostitución, la delincuencia y otras tantas formas de violencia.

La práctica y estudio de la música implican disciplina, persistencia y el desarrollo de destrezas y actitudes que contribuyen en la recueración y fortaleciiomiento psicosocial tanto de la persona como del tejido social.

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